Isabel

Hace muchos años leí en un librito de Phil Bossman un escrito precioso llamado "Marea alta, marea baja" donde comentaba el devenir de la vida entre subidas y bajadas de ánimo, momentos en que estamos eufóricos y otros en que nos derrumbamos, a veces con motivos y otros sin razón.
A medida que pasa el tiempo y maduramos, las estaciones se suceden no sólo en el tiempo, sino en el corazón. Inviernos fríos, otoños melancólicos, veranos cálidos y primaveras alegres. A veces incluso nos parece que siempre vamos a permanecer en un solo estado, pero el tiempo se encarga de demostrarnos que todo eso es parte de lo que uno vive y aprende.
Miraba por la ventana esta tarde de noviembre, aquí donde no parece existir este año cambio climático porque hace el mismo frío que en mi niñez perdida. El sol se ponía, los árboles amarilleaban con las pocas hojas que aún les quedan, la luna aparecía alta, a medio hacer. Y mi corazón ahí anda, tras un pecho frío, en un cuerpo con fecha de caducidad, movido por una mente que a veces piensa demasiado y otras no sabe qué pensar.
Me siento identificada con la estación, estoy entrando en un suave otoño de mi vida, de esos de colores rojizos que marcan la caída de la tarde. Otoño de mareas que suben y bajan, lleno de personas que vienen y van, que importan y que no, que se quedan y que me olvidan... como tiene que ser. Echo de menos el verano de largas noches, de calor intenso, de fuego en la sangre, pero ahora toca descansar y mecerse al abrigo de la noche, con las pequeñas nostalgias y las pequeñas satisfacciones, cada vez menos exigentes.
Quedan los recuerdos, quedan los momentos de calma, los días por llegar con el alma inquieta. Queda lo que quede de vida, las mareas que suben y bajan, la gente que me quiere, la que simplemente pasa.
10 Responses
  1. Pero hay personas que llegan a nuestra vida y se quedan, estén dónde estén, para siempre en nuestro corazón y nos tienen presentes en lo suyo. A esas personas las considero amigos de pecho. Hasta pueden no ser muchas, pero son amigos de verdad, que nos apoyan incondicionalmente.

    Ánimo. Tendrás días más azules y más llenos de felicidad en tu vida. Confianza, ISABEL.

    Un abrazo.


  2. erik Says:

    Y volvera a salir el sol mañana, si y se que sera un dia magnifico porque va a llover y el dia estara gris, soy un ser invernal, aunque se que este invierno tambien echare de menos esos cielos azul oscuro llenos estrellas alla lejos dela ciudad donde la contaminacion luminica me dejara verlas, aunque ahora ya solo al contario de cuando tan solo la compañia de una vieja radio rompia el silencio que nos rodeaba a los dos.

    Vuelvo al lugar cada verano y ya van 28.


  3. Ana Says:

    Y volverá la primavera a nuestros corazones repartiendo todo lujo de sensaciones. Y el verano con su cálida luz para distinguir más claro el horizonte.
    Isabel, el otoño es tan hermoso como el resto de las estaciones del año o de la vida. Imagina cuánto has vivido .. es mucho, pues piensa que queda otro tanto por andar. No estamos en el final del camino, estamos en el ecuador, con sus mareas altas y bajas, en el clímax de la vida. Ahora sabemos vivir y conocemos el camino de la felicidad. Nuestra experiencia nos ayuda a levantarnos y seguir luchando porque la ilusión es más fuerte que el miedo.

    Un fuerte abrazo con todo mi cariño, seguimos intrincadas en la pleamar y en la bajamar. La vida es puro movimiento.


  4. Fran Says:

    Todos en nuestra vida tenemos mil etapas, mil momentos, mil sensaciones diferentes, que ocupan mas o menos tiempo en nuestra vida.

    El destino, el influjo de la luna, las estaciones ..... todo influye en como nos sentimos, aunque sobre todo influye la gente que nos rodea, las sonrisas cálidas que encontramos a la vuelta de la esquina o los silencios falsos por otros lados. LAs caricias que nos arropan en tiempos otoñales, los besos que convierten la mas gélida noche en un caribeño paraíso.

    Sabes lo que mas me gusta de tu post? La sensacion de deshielo que se desprende, esa cierta calidez, esa lucecita que se ve en el fondo , que quizas no sea nada en comparacion con la luminosidad de la gran ciudad pero esa lucecilla, es la que siembra la esperanza en el paramo vacio, es el simbolo del calor del nuevo hogar que esta surgiendo dentro de ti.


  5. muxica Says:

    "Es la nostalgia un verso de Marti
    rumor de pasos,
    el eco del violin
    pero el silencio es al cabo
    quien me dara su verdad
    y en tanto la vida gira "

    (Jairo)
    Un beso mi amiga. nada tengo de mi cosecha que decir. te dejo esa trocito que me gusta.
    Mil abrazos


  6. Pepe Says:

    La naturaleza siempre nos está inspirando, desde el mar hasta las estaciones. Por supuesto que también nos hace soñar, sufrir y temblar en nuestras emociones.
    Saludos


  7. Auténtica Says:

    Y pronto llegará ese verano recordado
    trayendo cálidos e intensos momentos..
    mientras, el otoño ayuda a descansar y relajarse....

    Algunos ya o estarán.. así pasa... peo quedan los que valen, aunque sea en el recuerdo...


  8. Sibyla Says:

    Isabel, me encanta cómo escribes, con el corazón en la mano y los sentimientos a flor de piel.
    Tienes mucha razón, con la madurez una adquiere otra óptica de la vida, con menos pretensiones y exigencias;
    Una se va volviendo más benigna y tolerante con su propia piel.
    En las mareas, cuando bajan uno se queda con lo realmente importante, al igual ocurre en la vida uno debe atesorar los recuerdos y amigos que realmente valen la pena.
    Es una especie de criba, donde la paja o el rastrojo, se lo lleva el viento, ese viento de otoño, a veces huracanado.
    Un placer leerte.
    Besazos.


  9. Pakous Says:

    Muy bonito, Isabel. Me ha gustado leerte y añoraba lo feliz que sería con ese otoño de mareas que suben y bajan, de gente que viene y se va, y todo a un ritmo lento , que vas acostumbrándote como tiene que ser.
    Añoraba lo feliz que sería si tuviera ese otoño. Aquí pasamos sin pausa y con prisa al invierno, tras el verano. No tenemos ni otoño, ni primavera... Lleida es así, y eso que estamos relativamente cerca.

    Un abrazo Isabel


  10. celtaj Says:

    Queda lo que quede de vida... tan importante y tan intenso como lo que ya pasó...

    Un abrazo.