Isabel
El amor es como la energía, ni se crea ni se destruye. Sólo se transforma.

Comentaba este fin de semana con un buen amigo sobre esta afirmación, y él me daba la razón añadiendo que el amor se suele transformar en odio. Hablamos de esa fina línea que suena tan tópica... pero no estuve de acuerdo. El amor, como otras emociones, puede transformarse de muchas maneras, es uno mismo quien escoge en cuál.

El odio es fuerte, es grande y puede absorber todo el amor del mundo, pero prefiero otro tipo de mutación vital. En este caso decidí convertirlo en música, recogerlo en notas y dejarlo fluir en mis oídos, en lugar de en mi corazón.

Hay un precioso disco de los hermanos Steve y John Hackett, se llama "Scketches of Satie" y son versiones de las Gnossienes y Gymnopedies de Erik Satie, entre otras piezas más. Es delicioso, suena a sensibilidad pura, es centro de emociones que inundan el alma... es casi amor.

La música me ha enseñado mucho, a canalizar mis sentimientos, a expresar emociones positivas e incluso negativas, a hacer de mi vida un lugar mucho más hermoso. Desde que estudio música, ya en la mitad de mi vida, he descubierto nuevas formas de amar a través de la interpretación, de su lectura y de su escucha.

Por eso deseo que todo lo bueno que he sentido alguna vez, todo lo noble y grande, lo sincero, toda la felicidad que me ha dado la vida sea pura música para mis oidos, para no olvidarlo nunca, para poder volver a sentirlo cuando regrese y que así consiga reconocerlo.

4 Responses
  1. Isabel, asi es!, la musica tiene todo eso y mucho mas!... siempre encontramos alguna de nuestra talla, aquella cuya letra nos hace sentir que fue escrita para nosotros, en el momento justo...

    No dejes que tu melodia se apague!, aviva todos los sentimientos que anidan aun en ti!

    Te dejo un abrazo guapa!
    =)


  2. Ana Says:

    Me sumo a lo dicho por Bett, la música refleja a veces mejor que yo mis propias emociones.
    Espero que tus deseos se cumplan, que no deje de sonar en tus oídos las melodías de felicidad.

    Alguien tan luchador como tú puede convertir las penas y tristezas en un arco iris de ilusiones entre fusas y corcheas.

    Buscaré los temas que indicas para compartir esas sensaciones.

    Besos ilusos con todo mi cariño, cuídate.


  3. Antes de ser Erik, ella y yo escuchabamos muchisima musica, comprabamos juntos muchisima musica y nuestro mundo estaba, en fin lleno de musica.

    Luego cuando se acabo, nunca aquello se llego a convertir en oido , ni nada parecido, es mas , aun ya con vida nueva creo que quedara para siempre aquel amor grande grande y quizas por ello imposible aunque ya no para ella...

    Pero la musica sigue llenando mi vida y solo echo de menos no poder escucharla con alguien como entonces....

    Asi creo que los mejores años de mi vida los pase oyendola con ella y despues, Durante toda la carrera de mi hija mayor, acompañandola desde que era una cominito en el conservatorio como si de una madre mas, dandole la merienda entre clase y clase, y ya ves ahora ya toda una pianista.

    Si tienes la musica ya lo tienes casi todo.

    Ya no tengo a mi Christine, pero si
    nuestra musica y se que ella sigue escuchandola aunque ya no conmigo.


  4. Isabel Says:

    Mis hijos son violinistas los dos, yo toco el clarinete y él tiene su música, que sigue siendo nuestra.
    Tengo CD's que se llaman "Nuestra música", que ambos escuchamos cada uno ahora en su propia vida, pero que sabemos que nos sigue conectando de algún modo.
    No escucha los Beatles conmigo, pero sé que cada día tiene su dosis de White Album, parte de él, parte de mí.